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Plan De Tesorería. Cómo Hacer Una Previsión De Cobros Y Pagos (y Estar Más Tranquilo)

Plan de tesorería. Cómo hacer una previsión de cobros y pagos (y estar más tranquilo)

Piensa en cuantas veces te has encontrado con que tu empresa ha tenido que hacer frente a un pago que no tenías previsto, en tiempo o importe, y te ha obligado a dejar todo lo que estabas haciendo para conseguir el dinero necesario para afrontarlo.

En este artículo vamos a ver

  • Qué es un plan de tesorería
  • Cómo hacerlo
  • Tipos de cobros y pagos

¿Qué es un plan de tesorería?

En esto de las definiciones ya sabes que cada uno tiene la suya. Pero para aclararnos, y por simplificar, podemos decir que un plan de tesorería es un documento donde se reflejan las estimaciones o proyecciones de cobros y pagos futuras. Dentro de esta definición tan genérica, nos podemos encontrar matices. El plan de tesorería puede estar calculado a un mes, a 3 meses, a un año, puede estar más o menos detallado, puede ser automático o manual.

En todo caso, lo plantees como lo plantees hay una cuestión fundamental, y es que debe servir para tus propósitos. El propósito más común es conocer la liquidez futura de tu empresa para saber si vas a poder afrontar tus obligaciones de pago.

También hay un propósito muy habitual que es para solicitar un préstamo. Normalmente, al banco le interesa saber cuales son las proyecciones de tesorería de tu empresa en un futuro próximo. Básicamente para saber si le vas a devolver el préstamo o no. Lo puedes hacer con tu ERP, siempre que lo permita, o con una hoja excel diseñada a tu medida.

¿Cuál es el plazo de proyección más adecuado?

Aunque la respuesta lógica podría ser que depende (del tamaño de la empresa, del sector, de la empresa en concreto), un plazo adecuado puede estar entre 1 y 3 meses. ¿Por qué?, pues básicamente porque es cuando las previsiones son más fiables. A más largo plazo existe más incertidumbre, y por tanto el resultado es más incierto. Eso no quiere decir que no haya empresas que quieran o deban hacerlo.

Sepáralo por semanas, o incluso por días si lo consideras necesario. O mejor aún, ten las dos opciones y utiliza la que mejor te convenga en cada momento.

En cualquier caso, prepara una hoja resumen con la información tal y como la quieras ver. Es decir, realiza el plan con el detalle, pero gestiona la información con el resumen.

Por ejemplo:

Resumen plan de tesorería

Vamos a ver cómo se hace un plan de tesorería

En primer lugar, hay que aclarar que un plan de tesorería no es un plan económico financiero o un plan de previsión de ingresos y gastos, aunque es verdad que en parte es consecuencia de ellos y por tanto es muy interesante tenerlos también hechos.

Recordemos que no es lo mismo cobro que ingreso y tampoco es lo mismo pago que gasto. De hecho, hay gastos que no llevan asociados pagos, como por ejemplo la amortización del inmovilizado, y hay pagos que no son gastos, como puede ser la devolución de un préstamo.

Dicho esto, vamos por partes. Lo primero es distinguir o separar los COBROS de los PAGOS.

COBROS

  • Cobros por ventas:

Son todos aquellos cobros que esperamos obtener por las ventas de productos y servicios a nuestros clientes. La fecha de cobro depende del plazo concedido al cliente.

Así, si una venta es al contado, se cobra en el mismo momento en que se vende. Si el plazo es a 60 días, el cobro se producirá 60 días después de haber emitido la factura.

Por tanto, para hacer una buena previsión de cobros por ventas, primero tienes que conocer o estimar las ventas y sus plazos de cobro.

Es conveniente distinguir entre cobros periódicos, por ejemplo cuotas, del resto.

  • Otros cobros:

Además de los cobros por ventas, hay otros cobros, generalmente no periódicos. Por ejemplo la concesión de un préstamo, una devolución de impuestos o el cobro de una subvención concedida.

PAGOS

  • Pagos por compras:

Básicamente se refiere a los pagos que hay que realizar como consecuencia de los gastos incurridos, que pueden ser periódicos (alquileres, suministros…) o puntuales.

Al igual que en los cobros por ventas, aquí necesitamos conocer no solo los importes a pagar, sino también el plazo de pago.

Lógicamente, es más fácil calcular los pagos que los cobros, puesto que aunque ambos tengan un plazo definido, el pago sabemos con más certeza cuando se va a producir, pero con el cobro no siempre es así.

En este epígrafe podemos incluir también los pagos por inversiones.

  • Pagos de gastos de personal:

Aparte del propio salario del trabajador, los pagos por gastos de personal tienen otras partidas que hay que tener en cuenta. Por resumir, estos gastos implican varios pagos a distintas personas o entidades

  1. Pagos al propio trabajador/a: Por el salario neto que percibe a final de cada periodo, generalmente cada mes.
  2. Retenciones: A cada trabajador se le retiene (salvo que esté exento) un porcentaje de su salario para ingresarlo trimestralmente en Hacienda.
  3. Seguridad social: Aquí hay que distinguir entre la seguridad social que asume el trabajador y la que asume la empresa. Aunque en ambos casos la empresa es la encargada de realizar el pago. En la del trabajador se le descuenta el importe de su nómina y se ingresa en su nombre.
  • Pago de préstamos:

Cuando nos conceden un préstamo, una de las consecuencias más importantes es que hay que devolverlo. Generalmente se devuelve mediante cuotas, por ejemplo mensuales.

Suelen ser cuotas fijas, que se componen de dos partes, el interés y la devolución o amortización del capital. El interés es un gasto, y por tanto se incluye también en la cuenta de resultados. Pero la devolución del principal no. Lo ideal para esto es tener el cuadro de amortización del préstamo, que será facilitado por nuestro banco.

  • Pago de impuestos:

Aparte de los impuestos del epígrafe referido al personal, hay otros impuestos cuyo pago hay que tener en cuenta. Es importante saber que, a pesar de llamarse impuestos, no tienen porque ser necesariamente un gasto para la empresa.

El caso más claro es el del IVA. El IVA es un impuesto para el consumidor final, y por tanto no es un gasto para la empresa ni para el autónomo, salvo casos especiales.

Por tanto, en una declaración trimestral o mensual de IVA lo que estamos haciendo es simplemente ingresar en Hacienda lo que hemos recaudado de más por ese impuesto.

Además del IVA, Hay que prever otros impuestos como el de sociedades, retenciones, pagos a cuenta, etc…

Conclusiones

  • Hacer un plan de tesorería puede llevar cierta complejidad, sobre todo en el sentido de que no siempre es fácil conocer la fecha real o el importe exacto a cobrar o a pagar.
  • Por eso es importante aplicar ciertas técnicas para que la previsión sea fiable y sobre todo muy dinámica.
  • Adapta la plantilla que utilices a las características de tu empresa.
  • Antes de empezar, conoce bien el origen de los cobros y pagos de tu empresa para saber como se calcularán mejor.
  • Si tienes dudas, solicita asesoramiento especializado

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